Soy profesora de Educación Plástica, visual y audiovisual, por lo que para mí el poder de la imagen como medio de expresión es indiscutible, con Sikkhona lo constato una vez más. Utilizar Sikkhona en la tutoría me ha permitido, nos ha permitido, a mis alumnas y alumnos y a mí un acercamiento que de otra forma no hubiera sido posible. Para los adolescentes el trabajo con esta herramienta es como un juego, y por eso les facilita expresar emociones e ideas muy profundas que en el caso de mi grupo era muy complicado. Al principio les resultaba chocante, cómico… pero poco a poco, entrando en cada dinámica propuesta ellos mismos se daban cuenta de lo positivo que estaba resultando. Las imágenes bien elegidas y la sencillez de las dinámicas la convierten en una herramienta fundamental para el crecimiento personal y grupal, muy muy recomendable para el trabajo en él aula y por qué no, con los equipos docentes.